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Microbiota intestinal Dra: María Susana Olavarria - Medicina General

¿Qué es el microbiota?

Es el conjunto de los microorganismos (bacterias, arqueas, eucariotas y virus) presentes en un entorno definido. 

Como el microbiota varía según su entorno, al microbiota situada en el intestino, por ejemplo, se la denomina microbiota intestinal.


La mayor población de microorganismos en el cuerpo humano reside en el intestino. Estamos constituidos de un “ensamblaje” de células bacterianas y células humanas. 

El microbiota intestinal de un individuo de 70 kg, por ejemplo, se compone de más de 100 billones de microorganismos y pesa alrededor de 200 g (como un mango mediano). Hay de 150 a 200 veces más genes en el microbiota de un individuo que en el conjunto de sus células.


El genoma humano contiene más de 23 000 genes, mientras que nuestro microbioma se compone de más de tres millones de genes que producen millares de metabolitos. En otras palabras, nuestros genes son microbianos en más del 99%.

Si bien tenemos grupos bacterianos comunes a todos los seres humanos sanos, la composición de cada microbiota intestinal es única.

El microbiota de cada persona varía en función de:


Factores sobre los que podemos actuar:

los modos de alimentación (leche materna, fórmulas infantiles e introducción de alimentos sólidos)

los fármacos (antibióticos, antiácidos, antidiabéticos…)

los hábitos alimentarios y las maneras de cocinar

nuestro entorno y nuestro modo de vida (medio rural frente a urbano; actividad física) 

el aumento de peso

Factores sobre los que no podemos actuar directamente:

la genética

el componente anatómico del tracto intestinal (por ejemplo, la diversidad microbiana del intestino es mayor que la del intestino delgado)

la edad gestacional (parto prematuro frente a parto a término)

el modo de nacimiento (parto vaginal frente a cesárea)

la edad.


Las funciones del microbiota intestinal son múltiples:

La defensa:

Nos defiende contra los microorganismos nocivos.

Enseña al sistema inmunitario a distinguir entre amigos y enemigos.

Degrada las toxinas.

La nutrición:

Permite la digestión de ciertos alimentos (como las fibras alimentarias) que el hombre no puede digerir.

Cuando el microbiota intestinal descompone las fibras alimentarias, produce moléculas importantes cuyos beneficios van más allá del intestino.

Facilita la absorción de minerales (magnesio, calcio y hierro).

Sintetiza ciertas vitaminas esenciales (vitamina K y B9) y aminoácidos

El comportamiento:

Puede influir en el estado de ánimo y el comportamiento.

Teniendo en cuenta sus importantes funciones, los investigadores lo consideran en la actualidad como todo un «órgano».


Evolución del microbiota a lo largo de la vida

Las afecciones digestivas, la obesidad, la diabetes, las alergias, el cáncer, incluso las enfermedades neurodegenerativas, han sido asociadas a una ruptura del equilibrio en la composición o la función del microbiota intestinal (una situación que los científicos designan con el término de “disbiosis “).

Por consiguiente, centrarse en el microbiota intestinal ofrece una posible alternativa para tratar numerosas enfermedades crónicas cada vez más frecuentes en el mundo occidental.


Fuente: https://www.gutmicrobiotaforhealth.com/es/





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